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jueves, 2 de marzo de 2017

Sexo grupal

Si bien puede ser una experiencia que te llene de adrenalina a ti como a la pareja, antes de lanzarse a la aventura es necesario tener en cuenta algunas cositas…

Cuando piensan en sexo grupal, ¿qué es lo primero que les viene a sus mentes? Probablemente esas trilladas escenas de películas y de algunas series de televisión que recrean la época de los emperadores romanos, chinos o mongoles, por ejemplo, en las que se ven a mujeres completamente desnudas satisfaciendo los deseos más intensos de uno o más hombres. Salvando el anacronismo, cuando se mantienen relaciones sexuales entre cuatro o más participantes es una orgía, y es también una de las formas que puede tomar el sexo grupal. Un ménage à trois o trío sexual, así como el swinging o intercambio de parejas son las otras dos. Si bien el sexo grupal en general puede actuar como una inyección de adrenalina y reavivar la pasión, es preciso tener en cuenta varias cositas y -¡por supuesto!- usar protección. Vamos por partes.
Trío sexual
El ménage à trois es una de las fantasías más comunes, y es maravillosa siempre y cuando se quede en el plano de la fantasía, ¿pero qué sucede cuándo deseamos concretarlo en la realidad? Allí pueden comenzar los problemas… Antes de lanzarse a la aventura, ambos deben estar muy seguros. Así y todo, nunca se sabe cómo tú o tu pareja van a reaccionar llegado el momento. Compartir el cuerpo y la energía sexual de tu pareja con un tercero es un reto importante.
Por eso mismo, primero deberían hacerse algunas preguntitas: ¿Cuáles son sus límites sexuales? ¿Realmente quieren compartir a su amante con un tercero? ¿Se sentirán cómodos manteniendo relaciones sexuales con este tercero mientras el otro mira? ¿Se sentirán cómodos cuando les toque el papel de espectador o tendrán un ataque de celos? ¿Qué pasaría si uno de ustedes quisiera parar, pero el otro deseara seguir? En fin, es necesario que hagan un análisis concienzudo de todas esas cuestiones, a solas y con la pareja. Es cierto que un trío puede aportar variedad a la rutina sexual, pero recuerda que también puede generar inseguridades, resentimiento y celos. Y siempre, SIEMPRE, debe ser consentido por ambos.
Swinging
Empecemos por el principio: ¿A qué se le llama swinging o intercambio de parejas? Se trata de una alternativa sexual para parejas estables y consolidadas que buscan condimentar sus relaciones sexuales con la inclusión de otros compañeros sexuales. Básicamente, los swingers mantienen una vida sexual no monogámica a la vez que conservan al 100% su monogamia emocional. Dentro de este contexto, el sexo pasa a ser una actividad social compartida en pareja.
Durante esta especie de juego es común observar a otros que están mantiendo relaciones sexuales; tener sexo con tu pareja mientras otros los observan; besar, acariciar, tener sexo oral y/o penetración sexual con un tercero o cuarto a la vez que tu pareja los mira o hace lo mismo con otro/s.
¿Hay lugar para los celos y la infidelidad en esto? En teoría no. Los swingers aseguran que es sólo una manera más de relacionarse con su pareja, pero no la única. Lejos de fomentar la infidelidad, están convencidos de que acaba con ella, ya que pueden satisfacer la necesidad de estar sexualmente con otro y no hay engaño porque se hace con el consentimiento de la pareja, ante sus ojos y hasta con su participación. Sin embargo, a veces los sentimientos gobiernan a la razón, y la lógica no siempre coincide con lo que sentimos. Por eso, es necesario que sean muy honestos con ustedes mismos y que estén convencidos de que esta experiencia les generará mucho placer erótico. Nunca lo hagan tan sólo para complacer a su pareja; sólo les traerá frustración y terminarán por dañar sus sentimientos.
Orgía
Cuando de orgías se trata, no hay reglas escritas. Las hay heterosexuales, homosexuales o bisexuales e involucran a cuatro o más participantes. Si bien durante las relaciones sexuales, grupales e individuales, es necesario usar protección para no contraer enfermedades de transmisión sexual ni embarazos no deseados, durante una orgía hay que prestar especial atención. Como se trata de una actividad sexual sin restricciones, mucho más libre que las anteriores, en la que reina cierto clima de descontrol, y en la que no es nada raro que haya alcohol de por medio u otro tipo de estupefacientes, a veces hay quienes se dejan llevar por el calor del momento y no usan preservativo.
Las orgías tienen un carácter más espontáneo; pueden darse durante una reunión entre amigos, por ejemplo. Por lo tanto, si no te encuentras preparada para vivir una experiencia de ese tipo, sólo tienes que decir que no y no participar de algo que va contra tus creencias o que te hará sentir incómoda. Nadie se ofenderá.
Entonces, si vas a practicar sexo grupal en la forma que sea, nunca olvides que tienes que usar protección. Se trata de encuentros sexuales que involucran a otros, que no son tu pareja, y que hasta quizás no conozcas. Y aunque nadie niega que este tipo de experiencia pueda ser muy excitante, debes estar muy segura de que la deseas y ser consciente de que probablemente surgirán consecuencias posteriores que escapen a tu control.

Aprovecha la soltería para descubrir a la mujer que deseas ser en la cama

Si estas soltera, es una buena oportunidad para experimentar cosas nuevas, conocer qué te enciende, perfeccionarte como amante y hasta cruzar alguno de tus propios límites. Siempre que lo hagas responsablemente, ¿por qué no?

Si bien estar en pareja con alguien que te ama incondicionalmente y se preocupa por ti es algo maravilloso, la soltería puede ser también una experiencia súper rica en varios sentidos. En el caso particular de la sexualidad y el sexo, puedes vivirla como un camino de autoconocimiento para descubrir qué cosas te encienden en la cama, darte cuenta en cuáles eres una buena amante, perfeccionarte  y hasta para experimentar el sexo casual, un trío o un jugueteo lésbico, ¿por qué no? Piensa que la libertad que provee la soltería es perfecta para divertirte y finalmente dar con esa mujer que te gustaría ser en la cama. Eso sí, siempre debes tomar los recaudos necesarios y reflexionar bastante sobre las consecuencias. El sexo es un juego de adultos y, como tales, debemos comportarnos responsablemente.
Dile SÍ a la masturbación
Aún en el siglo XXI, la masturbación femenina sigue siendo uno de los temas más tabú del sexo. Al punto de que, incluso entre amigas, las mujeres no se animan a admitir que se masturban o que al menos alguna vez lo han hecho. ¡Despójate de tus prejuicios, y anímate a masturbarte! Porque si ni siquiera tu conoces cuáles son las caricias que más te calientan, menos podrá saberlo tu chico cuando estés en pareja.  A través de la comunicación verbal o de los gestos y gemidos, luego podrás indicarle si eso te gusta o no, si está bien así o lo deseas más suave, ¡o más fuerte! Créeme que si te masturbas regularmente ello repercutirá muy favorablemente cuando mantengas relaciones sexuales con una pareja.
Además, es una manera deliciosa de disfrutar plenamente de tu sexualidad. ¡La pasarás súper bien! Escoge un momento en el que te encuentras a solas y sin interrupciones. Olvídate de tu celular, de Twitter y Facebook, ¡y entrégate a tu propio placer! Te ayudará a liberar tensiones, conciliarás mejor el sueño y lucirás mucho más relajada. Aunque para ti un orgasmo auto provocado pueda tener menor valor personal que uno alcanzado a través de la penetración, ¡un orgasmo es un orgasmo! ¡Celébralo!
Sexo casual
Hay mujeres que aman la adrenalina del sexo casual. Conocer a un hombre en un bar, coquetear con él, compartir unas copas, comenzar a besarse adelante de todos y terminar en su cama es más o menos como la danza de un lobo –¡o una loba!- cuando va a cazar a su presa. Incluso, el hecho de que quizás nunca más vuelvas a verlo puede ser liberador. ¡Claro! Como la única expectativa que tienes es disfrutar de ese momento, estarás mucho más enfocada en tu placer y en pasarla bien. Poco importará cómo te ves con esa luz, si estás siendo demasiado ruidosa o si no te invita a pasar la noche con él; ¡sólo querrás disfrutar!
El sexo casual es una vía más para descubrir a la mujer que deseas ser en la cama y darle rienda suelta. No sólo es otra manera de darte cuenta qué cosas te gustan a ti, sino qué cosas les gustan a ellos de ti, algo que también redundará en una vida sexual mucho más rica cuando estés en pareja. Sin embargo, es cierto que no todas las mujeres estamos hechas para disfrutarlo. Hay quienes no les enciende ni un poco o hasta les causa pánico la idea de compartir una experiencia tan íntima con un completo extraño, ¡y está perfecto! Ya sabes, sobre gustos…
Pero recuerda, si vas a practicar sexo casual, siempre toma las precauciones necesarias: usa preservativo para evitar contraer o transmitir enfermedades venéreas y recurre a métodos anticonceptivos para evitar embarazos no deseados (consulta con tu médico para ver cuál es el más adecuado para ti).
¿Te animas a más?
Si tienes espíritu aventurero y estás fantaseando con cosas nuevas, como un trío o una relación lésbica, la soltería es tu momento para hacerlo, pero antes de lanzarte a la aventura, mi recomendación por excelencia es que estés súper segura. ¿Por qué? Las fantasías habitan en el terreno de lo imaginario, pero cuando las concretas suelen ser bastante diferentes a lo que una esperaba. En tu cabecita tu eres como la directora de una película y decides sobre absolutamente todo y controlas todo. ¡Nada más alejado de la realidad! Cuando vives una relación sexual, ya sea con una o más personas, no puedes controlar ni sus deseos, ni sus sentimientos, ni sus pensamientos, ni sus emociones. Ni si quiera tu misma sabes de antemano cómo vas a sentirte, ¡menos con algo que jamás has experimentado!
Por lo tanto, antes de zambullirte, ten en cuenta los siguientes consejos: piensa cuáles son tus límites sexuales y aclara hasta dónde estás dispuesta a llegar; reflexiona sobre las posibles consecuencias y si te encuentras preparada para afrontarlas; siempre puedes decir que NO si no te encuentras a gusto; deja bien claro si sólo estás buscando pasar un buen momento o si estás abierta a prolongar esos encuentros en el tiempo y ver qué sucede. ¿Quién dijo que si no tienes una pareja estable no puedes disfrutar de una vida sexual súper satisfactoria y novedosa? ¡Sólo es cuestión de atreverse!

lunes, 27 de febrero de 2017

Tus parejas sexuales del pasado afectarían tu presente de una forma inesperada

En el  Tantra Hindú  se explica que las mujeres somos receptoras de la energía del hombre mediante la vagina y que la menstruación es una forma de eliminar la energía basura.
Existen muchas teoría que afirman que las personas somos energía y que cuando estamos en una relación sentimental esta se impregna en nuestro cuerpo, mente y alma. Pero, ¿alguna vez has pensado de qué forman influyen tus pareja sexuales en tu presente? Bueno, si acabas de terminar una relación lo ideal es que realices una limpieza a energía para que puedas romper todo vínculo y seguir adelante con tu vida, disfrutando de una nueva etapa.

Cuando tenemos relaciones sexuales con una persona ocurre algo más que un placer sexual, existe un intercambio de energía que influye e nuestro cuerpo y mente. Al eyacular el hombre deja rastros de energía en el útero y cuando más tiempo conozcas y compartas con esa persona la relación será más íntima, cercana y fuerte.
Ante esto, en nuestro cuerpo se acumula la energía de todas las parejas sexuales que hemos tenido que terminan traspasándose  a la otra, sin que nadie se dé cuenta. Wilhelm Reich, psicoterapeuta especialista en psicoanálisis, analizó en su libro "La Función del Orgasmo", la importancia de este como un factor liberador de energía sexual y de las consecuencias de no tener uno.
De acuerdo con Reich, al tener relaciones sexuales entregamos grandes cargas genéticas así como ciclos de antiguas relaciones que chocan con las del otro, creando bloqueos energéticos. Si hay amor hay sanación de lo contrario sólo hay confusión.
En el  Tantra Hindú  se explica que las mujeres somos receptoras de la energía del hombre mediante la vagina y que la menstruación es una forma de eliminar la energía basura. Durante el sexo, la energía femenina llega directo al corazón del hombre y este la 'regresa' a través del pene como una especie de ciclo. Si no hay compatibilidad o hay algún bloqueo emocional por parte de alguno, es imposible que la energía fluya correctamente.