Si bien puede ser una experiencia que te llene de adrenalina a
ti como a la pareja, antes de lanzarse a la aventura es necesario tener
en cuenta algunas cositas…
Cuando piensan en sexo grupal, ¿qué es lo primero que les viene a sus
mentes? Probablemente esas trilladas escenas de películas y de algunas
series de televisión que recrean la época de los emperadores romanos,
chinos o mongoles, por ejemplo, en las que se ven a mujeres
completamente desnudas satisfaciendo los deseos más intensos de uno o
más hombres. Salvando el anacronismo, cuando se mantienen relaciones
sexuales entre cuatro o más participantes es una orgía, y es también una
de las formas que puede tomar el sexo grupal. Un ménage à trois o trío sexual, así como el swinging
o intercambio de parejas son las otras dos. Si bien el sexo grupal en
general puede actuar como una inyección de adrenalina y reavivar la
pasión, es preciso tener en cuenta varias cositas y -¡por supuesto!-
usar protección. Vamos por partes.
Trío sexual
El ménage à trois
es una de las fantasías más comunes, y es maravillosa siempre y cuando
se quede en el plano de la fantasía, ¿pero qué sucede cuándo deseamos
concretarlo en la realidad? Allí pueden comenzar los problemas… Antes de
lanzarse a la aventura, ambos deben estar muy seguros. Así y todo,
nunca se sabe cómo tú o tu pareja van a reaccionar llegado el momento.
Compartir el cuerpo y la energía sexual de tu pareja con un tercero es
un reto importante.
Por eso mismo, primero deberían hacerse algunas preguntitas: ¿Cuáles
son sus límites sexuales? ¿Realmente quieren compartir a su amante con
un tercero? ¿Se sentirán cómodos manteniendo relaciones sexuales con
este tercero mientras el otro mira? ¿Se sentirán cómodos cuando les
toque el papel de espectador o tendrán un ataque de celos? ¿Qué pasaría
si uno de ustedes quisiera parar, pero el otro deseara seguir? En fin,
es necesario que hagan un análisis concienzudo de todas esas cuestiones,
a solas y con la pareja. Es cierto que un trío puede aportar variedad a
la rutina sexual, pero recuerda que también puede generar
inseguridades, resentimiento y celos. Y siempre, SIEMPRE, debe ser
consentido por ambos.
Swinging
Empecemos por el principio: ¿A qué se le llama swinging
o intercambio de parejas? Se trata de una alternativa sexual para
parejas estables y consolidadas que buscan condimentar sus relaciones
sexuales con la inclusión de otros compañeros sexuales. Básicamente, los
swingers mantienen una vida sexual no monogámica a la vez que conservan
al 100% su monogamia emocional. Dentro de este contexto, el sexo pasa a
ser una actividad social compartida en pareja.
Durante esta especie de juego es común observar a otros que están
mantiendo relaciones sexuales; tener sexo con tu pareja mientras otros
los observan; besar, acariciar, tener sexo oral y/o penetración sexual
con un tercero o cuarto a la vez que tu pareja los mira o hace lo mismo
con otro/s.
¿Hay lugar para los celos y la infidelidad en esto? En teoría no. Los
swingers aseguran que es sólo una manera más de relacionarse con su
pareja, pero no la única. Lejos de fomentar la infidelidad, están
convencidos de que acaba con ella, ya que pueden satisfacer la necesidad
de estar sexualmente con otro y no hay engaño porque se hace con el
consentimiento de la pareja, ante sus ojos y hasta con su participación.
Sin embargo, a veces los sentimientos gobiernan a la razón, y la lógica
no siempre coincide con lo que sentimos. Por eso, es necesario que sean
muy honestos con ustedes mismos y que estén convencidos de que esta
experiencia les generará mucho placer erótico. Nunca lo hagan tan sólo
para complacer a su pareja; sólo les traerá frustración y terminarán por
dañar sus sentimientos.
Orgía
Cuando de orgías se trata, no hay reglas escritas. Las hay
heterosexuales, homosexuales o bisexuales e involucran a cuatro o más
participantes. Si bien durante las relaciones sexuales, grupales e
individuales, es necesario usar protección para no contraer enfermedades
de transmisión sexual ni embarazos no deseados, durante una orgía hay
que prestar especial atención. Como se trata de una actividad sexual sin
restricciones, mucho más libre que las anteriores, en la que reina
cierto clima de descontrol, y en la que no es nada raro que haya alcohol
de por medio u otro tipo de estupefacientes, a veces hay quienes se
dejan llevar por el calor del momento y no usan preservativo.
Las orgías tienen un carácter más espontáneo; pueden darse durante
una reunión entre amigos, por ejemplo. Por lo tanto, si no te encuentras
preparada para vivir una experiencia de ese tipo, sólo tienes que decir
que no y no participar de algo que va contra tus creencias o que te
hará sentir incómoda. Nadie se ofenderá.
Entonces, si vas a practicar sexo grupal en la forma que sea, nunca
olvides que tienes que usar protección. Se trata de encuentros sexuales
que involucran a otros, que no son tu pareja, y que hasta quizás no
conozcas. Y aunque nadie niega que este tipo de experiencia pueda ser
muy excitante, debes estar muy segura de que la deseas y ser consciente
de que probablemente surgirán consecuencias posteriores que escapen a tu
control.
